Por Jorge Ramón Rizzo*
La estrategia federal contra el crimen se ha enfocado en neutralizar a generadores de violencia y desarticular redes delictivas, lo que ha generado la detención de 56 mil personas vinculadas a delitos de alto impacto en los primeros 20 meses de la administración de Claudia Sheinbaum.
De seguir Omar García Harfuch con ese ritmo de detenciones, para el final del sexenio estaría deteniendo a un total de 201,600 delincuentes que engrosarían los números de la población penitenciaria en México, que ya se encuentra rebasada; lo que me lleva a preguntar: ¿A dónde van a meter a tanto pillo?
Y lo pregunto de manera seria, porque el sistema penitenciario mexicano enfrenta desde hace décadas una crisis que ha llegado a calificarse como insostenible. Porque las cárceles en lugar de fungir como espacios orientados a la reinserción social y la rehabilitación, se han convertido en centros de castigo y vulneración de derechos humanos donde el hacinamiento es la regla y no la excepción.
De acuerdo con el «Cuaderno Mensual de Información Estadística Penitenciaria Nacional», el sistema carcelario del país enfrenta un hacinamiento récord que supera los 261 mil internos, generando hasta el mes de mayo de 2026 un excedente general de más de 34 mil personas por encima de la capacidad instalada. Y si le agregamos los 200 mil hombres y mujeres que delinquen y a quienes nuestras autoridades pondrían tras las rejas, estaríamos ante la imperiosa necesidad de acrecentar los espacios penitenciarios casi en un cien por ciento.
De las aproximadamente 260 prisiones estatales del país, cerca de 148 centros operan con sobrecupo. Mientras los penales locales sufren una crisis severa por el hacinamiento récord del sistema, los centros federales se reportan sin sobrepoblación en términos globales, aunque con muy pocos espacios disponibles: Cuentan con solamente 6,590 espacios libres a nivel nacional.
Los estados con mayor sobrepoblación carcelaria en México son el Estado de México, donde la crisis penitenciaria registra un exceso de 23,306 personas; Sonora, 8,125 internos por encima de su límite; Chiapas, 2,687 personas en exceso; Nayarit, tiene una saturación crítica de 2,420 personas; y Quintana Roo, con una sobrepoblación de 2,320 reclusos.
Los 261 mil reclusos actuales, más los que se acumulen con los operativos de Harfuch, tienen que resignarse a la existencia de un sistema de justicia penal lento y también saturado, donde el rezago en los expedientes mantiene a los procesados esperando años por una resolución o sentencia judicial.
La saturación de los espacios carcelarios y la escasez de custodios propician el surgimiento de redes de corrupción y regímenes de autogobierno, donde grupos criminales controlan el interior de los penales. Incluso los cuatro principales motines durante la actual administración federal son dignos de mencionarse, como el del Penal de Villahermosa, en diciembre de 2024; el del Penal de Tuxpan, en agosto de 2025; el del Penal de Puerto Vallarta, en febrero de este año y del Penal de Sonora, apenas en mayo pasado.
Estamos viviendo una política criminal reactiva por parte de la actual administración federal. No es suficiente con que haya más policías en las calles apresado delincuentes, es momento que hagan una prospección profesional que acrecente capacidad de fiscalías, juzgados y centros carcelarios.
Tengo amigos con quienes hago el Focus Group para el tratamiento de los temas que aquí publico y no les gusta que compare a México con naciones europeas. Porque me dicen que se puede prestar a que ataco al que dijo que tendríamos un sistema de salud como el de Dinamarca, así que solamente diré que según los datos actuales, el mejor sistema penitenciario es el noruego, aunque lo que México debe hacer, va más en el sentido de lo hecho por Bukele en El Salvador.
Es imperativo reformar el sistema de justicia penal para limitar el uso de la prisión preventiva, agilizar los procesos judiciales y dignificar la infraestructura existente, priorizando siempre la verdadera reinserción social. No una reforma electorera como la que hemos sido testigos que ha sucedido en los últimos periodos legislativos. Y lo más relevante: ¡Hace falta presupuesto!
Este martes, la presidenta Claudia Sheinbaum reveló que 56 mil personas han sido detenidas en lo que lleva de gestión. Y sin lugar a dudas son buenas noticias, pero aún hay muchas aristas por atender….
*Periodista/Tlaxcala
